martes, 3 de agosto de 2010

Crónicas de la normalidad

Cuando vivía en Venezuela y no tenía intenciones o planes de salir leí La Ignorancia, de Milán Kundera. Uno de los personajes describía que en una visita a su pais de origen, luego de pasar muchos años fuera, le sorprendió que sus antiguas amistades no estuvieran interesadas sobre la vida en el extranjero.
Cuando leí esto me pareció que era parte de la fantasía literaria.
Ahora, muchos años después, viviendo en el extranjero, me pasa exactamente lo mismo que a ese personaje: cada vez que visito mi pais solo escucho historias de lo que pasa en mi pais. Ninguno de mis amigos o mis parientes me preguntan como es mi vida en el extranjero. ¿Acaso no les importa? .....
Por eso en este espacio quiero declarar públicamente lo que nadie me pregunta: afuera de Venezuela las cosas son NORMALES. Y esa normalidad tiene muchas formas:
- Salgo de casa media hora antes de mi compromiso y llego a tiempo.
- Consigo puesto de estacionamiento.
- Si voy al cine a función de 8.30, llego a las 8.15 y consigo entradas.
- En el supermercado consigo lo que necesito.
- No tengo que comprar al mayor.
- Puedo ir a correr al parque.
- Si compro algo que me sale malo, lo devuelvo o lo cambio.
- Hay mas de 10 sitios donde sacarme la licencia, y si llego a las 10 am con todos los requisitos, a las 11.00am tengo mi licencia .... y no hace falta un "certificado médico".
Y estoy viviendo en México, un pais latinoamericano y (aunque a algunos les duele reconocerlo) tan 3er mundo como Venezuela.
¿Cuando perdimos la normalidad en Venezuela? Según las personas mayores (o mayores que yo, que ya es bastante) la perdimos hace mas de 30 años.
Volviendo al tema: ¿por que nadie me pregunta por esto? ... mi reflexión es que a nadie le interesa saber que las cosas en otros lugares son normales. Y tiene todo el sentido del mundo porque, despues de todo, ¿que valor aporta saber que en otros paises las cosas son normales ...... también tengo otra interpretación: el hecho de que en paises similares a Venezuela las cosas sean "normales" significa que si se puede ser normal. Y el primer paso es creernos, como Venezolanos, que podemos hacer que las cosas en Venezuela sean normales. Ese primer paso es estrictamente personal, sin esperar que "el otro" (llámese como se llame) se lo crea primero.
Sigo extrañando a mi pais idealizado.

Basta por hoy.

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